¿Te acuerdas qué comiste en la cena anoche? El día pasa en tantos hábitos que a menudo es difícil recordar los más simples acontecimientos. Es más fácil vivir con costumbres, porque con ellas no tenemos que usar tanta energía en pensar y escoger. Piensa tú en como es cuando estás viajando: en el baño de tu habitación siempre tienes que pensar "En cual dirección tengo que girar los grifos?" Tienes que decidir dónde poner tus calcetines y ropa sucia, y dónde enchufar tu celular y otras cosas electrónicas. Tienes que buscar un café agradable para desayunar. Todo esto exige tu energía y consideración, las cuales no serían necesitadas si estuvieras a casa.
Tengo el presentimiento que el párrafo arriba sea uno de los más peores que he escrito nunca. Espero el día cuando tenga hábitos en español - es decir, cuando sepa muchas frases en vez de muchas palabras, y conozca tan bien la gramatica que no tendré que pensar sobre y escoger cada conjugación y preposición.
...Sin embargo hay ventajas en ser un viajero en una lengua, igual que en un país. Ya que estás afuera de tus rutinas tus sentidos están abiertos, y la falta de familiaridad te hace consciente de las estructuras de tu vida (o lengua) cotidiana igual que las costumbres nuevas del país extranjero. Quizás te sientes perdida y cansada de vez en cuando, pero es posible que te haga consciente de una poesía también.
(No es la entrega más lógica del mundo, pero quizás entiendas?)
1.5.12
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